Las declaraciones de López Chau en su presentación en la CADE 2025, el 6 de noviembre pasado, sobre el uso de las Reservas Internacionales Netas (RIN), le han resultado muy, pero muy caras. Después de declarar que se podían tomar el 5%, el 10% o incluso el 50% de las reservas, las reacciones en contra de personajes de reconocido prestigio en el tema lo llevaron, primero, a guardar silencio; luego, a decir que no dijo lo que dijo; y, finalmente, a publicar un comunicado, el 4 de enero, declarando que las reservas no se tocan.
¿Se tocan o no se tocan?
El video de su conferencia en la CADE es muy claro y no da lugar a ninguna duda. La parte más relevante para este artículo, se puede escuchar entre el minuto 46 y 47 del video. La transcripción es la siguiente:
"Imagínese, tenemos 100 mil millones de dólares en reservas, saquen 10%, 5%, es un platal inmenso por favor, listo para que los empresarios entren. En mi gobierno jamás buscaremos que el Estado haga las cosas, pero sí dialogaremos con los empresarios. Le diremos ¿cuántas empresas globalizadas tienes tú? ¿cuánta plata tienes tú? A los más grandes ¿cuánto, juntos, tienen ustedes de plata? Juntos los grandazos. Llegarán y nosotros les diremos: el Perú, el Estado tiene 100,000 millones de dólares. Agarra la mitad, con 50,000 es un dineral que puede ayudar al Perú a prosperar. Gracias."
Aquí el video de la exposición en CADE
Y aquí el comunicado del 4 de enero:
Casi dos meses después de la CADE, el discurso cambió radicalmente.
De la versión original —el Estado tiene 100,000 millones de dólares, agarra la mitad, con 50,000 es un dineral que puede ayudar al Perú a prosperar— se pasó a la versión del 4 de enero: las reservas internacionales netas no se tocan.
En CADE les dice a los empresarios “agarra la mitad”. Reconoce que es un dineral y señala que el objetivo de ese “agarre” es ayudar al Perú a prosperar. Esa mitad, que empezó siendo 5,000 millones, luego 10,000 millones y finalmente 50,000 millones de dólares, corresponde exactamente a la mitad de las reservas internacionales netas.
Pero el 4 de enero los 5,000, los 10,000 o los 50,000 millones de dólares ya no provienen de las RIN como fuente de financiamiento para ayudar al Perú a prosperar. Para eso ya no se usarán las reservas; el comunicado de Ahora Nación afirma ahora, que se contará con respaldo fiscal.
La pregunta es inevitable: ¿cómo es que la caja fiscal puede dar respaldo a 5,000, 10,000 o 50,000 millones de dólares?
Según López Chau y el comunicado de Ahora Nación, ese respaldo fiscal se empleará para constituir un Fondo Soberano de Riqueza (FSR). ¿Qué es un fondo soberano de riqueza? El comunicado lo define como un instrumento que utilizan las economías más desarrolladas del mundo, como Noruega, China o Japón, para ahorrar, invertir y proteger la riqueza nacional pensando en el largo plazo.
Sí, Noruega, China o Japón son economías altamente desarrolladas y, con los recursos de que disponen, constituyen fondos soberanos para ahorrar, invertir y proteger su riqueza nacional pensando en el largo plazo.
¿Y el Perú?
¿Es una de las economías más desarrolladas del mundo, cuyas principales preocupaciones son las del largo plazo?
Más adelante, el comunicado afirma que el Perú necesita convertir recursos extraordinarios en desarrollo permanente y no en gasto de corto plazo.
La pregunta clave es: ¿de dónde salen esos recursos extraordinarios para financiar un FSR, invertirlos y luego aplicar su rentabilidad financiera a gastos de largo plazo?
En el caso de Noruega, el FSR se financia con la renta petrolera y gasífera. Como economía desarrollada, no requiere destinar esos recursos a cerrar brechas sociales básicas en salud, educación, vivienda o empleo. Países como el Perú, en cambio, primero deben cerrar esas brechas, alcanzar un mayor nivel de desarrollo y solo después pensar en ahorrar y crear un fondo soberano.
En términos simples, un FSR solo tiene sentido cuando el retorno social del gasto público es menor que el retorno financiero del ahorro mediante el FSR; es decir, cuando las brechas sociales fundamentales ya han sido cerradas y el ahorro financiero de largo plazo resulta más eficiente.
Las declaraciones de López Chau en la CADE demuestran lo contrario: una visión de corto plazo, orientada a entregar recursos a las empresas, cuya fuente de financiamiento explícita son las RIN.
De nada sirve que el comunicado sostenga que los recursos son fiscales y no monetarios. No existen recursos fiscales por 5,000, 10,000 o 50,000 millones de dólares disponibles para ese fin. Lo que sí existe son aproximadamente 100,000 millones de dólares en reservas internacionales netas, de las cuales en CADE se propuso explícitamente: “agarra la mitad”.
Si lo que se quiere realmente es crear un FSR empleando recursos fiscales para obtener rentabilidad en el largo plazo, el costo social de oportunidad sería evidente: aumentar la pobreza y postergar el cierre de brechas sociales urgentes.
En el Perú, el retorno social del gasto público orientado a reducir brechas es muy superior al retorno financiero que podría obtener un fondo soberano. No se invierte en el largo plazo cuando no se han cerrado las brechas del corto plazo.
El comunicado intenta reforzar su credibilidad señalando que López Chau se ha desempeñado como miembro del Directorio del BCRP. La lógica implícita es clara: fue director, por lo tanto lo que propone es correcto.
Sin embargo, lo que López Chau formuló en CADE fue el uso del 5%, el 10% o incluso el 50% de las RIN. El comunicado posterior niega esa fuente y la reemplaza por recursos fiscales. Pero esos recursos fiscales no existen. Lo que existe son las reservas internacionales netas, que en CADE se ofrecieron sin ambigüedad: “agarra la mitad”.

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