martes, 24 de mayo de 2022

¿ESTÁ LA UNI EN CONTRA DE LA CONTRAREFORMA UNIVERSITARIA?

La contra reforma
Las declaraciones de las autoridades universitarias en contra de las leyes aprobadas por el Congreso, dejan la impresión que la política va en contra de la contrarreforma universitaria. ¿Pero esto es cierto? Las declaraciones del rector de la UNI demuestran que no. El rector de la UNI más bien, parece estar más cerca de la rectora de San Marcos quien es la que ha liderado la contra reforma universitaria. Veamos.

En febrero señalamos, con información más que suficiente, que el rector de la UNI como la rectora de San Marcos, tenían la misma propuesta: que el superintendente no sea elegido por el Ministro de Educación; que sea elegido por los supervisados.

La rectora de San Marcos promovía el proyecto de ley de la Comisión de Educación del Congreso que establecía la elección del Superintendente por el Consejo Directivo, que a su vez estaría conformado por representantes de las universidades, elegidos por las mismas universidades.

Y el rector de la UNI proponía y propone que el Superintendente debe ser elegido por estudiantes y docentes de todas las universidades en elección universal, directa y secreta y, de acuerdo a sus declaraciones en RPP,  que esta elección garantiza la independencia del superintendente.

En nuestro artículo ¿San Marcos y la UNI contra la reforma universitaria? publicado el 11 de febrero pasado, presentamos el comunicado de la UNI con las firmas de todos los decanos y vice rectores con la propuesta de elección universal del Superintendente. Y también publicamos la entrevista al rector en RPP donde fundamenta esta propuesta.

Nuestro artículo analizaba el proyecto de ley aprobado por el Congreso en primera votación. Pero el proyecto ya recibió la aprobación del Congreso en segunda votación y la UNI como otras universidades públicas y privadas, se ha pronunciado en contra y la rectora de San Marcos a favor, pero hasta ahora, ambos, mantienen el argumento que el Superintendente no debe ser elegido por el MINEDU y debe ser elegido por los supervisados.

¿La votación universal garantiza la independencia? El problema no es de forma sino de fondo. El Superintendente puede ser elegido también mediante concurso de méritos como el resto de los miembros del Consejo Directivo o entre los tres mejores candidatos de un concurso de méritos bajo la modalidad de sacar una boleta de tres donde una contiene el nombre Superintendente. Pueden haber muchas otras opciones. ¿Por qué una elección universal, directa y secreta garantizaría la independencia del supervisor de los supervisados que lo eligieron?

Los resultados de las últimas elecciones generales en el país son, más bien, una demostración que las elecciones no garantizan elegir bien y más bien permiten que votemos mal con frecuencia. Sin embargo a nadie se le ocurriría elegir al Presidente de la República sin elecciones generales.

Elegir mediante el voto es una forma de elegir a uno entre muchos para que los represente a todos. Éste no es el caso de la elección del Superintendente. El superintendente tiene que ser elegido entre otros o entre muchos pero para que supervise a otros que no participan de su elección. Ésta es la naturaleza misma de la función de un superintendente. ¿Por qué? Porque se trata de evitar la presencia de incentivos perversos.

¿Podemos imaginar la campaña electoral de un candidato a Superintendente, dirigida a sus votantes, los estudiantes y docentes de las universidades? ¿les ofrecería a los estudiantes de una universidad, cuyo nombre no recuerdo, que el ingreso a la universidad requiere de un examen severo de selección y que las tesis requieren del cumplimiento escrupuloso de las normas académicas que garanticen las condiciones necesarias de calidad? Seguramente no. Y seguramente no supervisará el cumplimiento de las condiciones básicas de calidad.

No puede haber ninguna duda: el Superintendente no puede ser elegido por los estudiantes ni por los docentes. San Marcos quiere que se haga así. La UNI también quiere que se haga así pero con el disfraz de las elecciones universales.

El Presidente no ha promulgado la ley y ha anunciado que la observará. De otro lado se ha iniciado un petitorio para denunciar constitucionalmente la ley. Son buenas noticias. La UNI está promocionando la firma de la denuncia constitucional pero no ha rectificado su posición a favor de la elección del Superintendente por los estudiantes y los docentes.



miércoles, 4 de mayo de 2022

LA MUNICIPALIDAD DE MIRAFLORES HACE BIEN Y TODOS LOS DISTRITOS DEBERÍAN HACER LO MISMO

La municipalidad de Miraflores ha sido blanco de fuertes críticas por llevar al depósito municipal a decenas de vehículos diariamente. Más allá de si se presentan problemas de corrupción o si muchas de las intervenciones parecen injustas , el tema es muy atractivo por razones bastante diferentes a las que se conocen o a las que se han presentado a través de los medios. 

En efecto, parece injusto, por ejemplo, llevar al depósito a un vehículo estacionado en zona prohibida al borde de un establecimiento de salud, cuando el chofer busca atender una emergencia. También parece injusto llevar al depósito a un vehículo estacionado en zona prohibida donde las marcas de la prohibición no son firmes o han sido borradas. Igualmente parece incorrecto fijar un mínimo de producción (vehículos llevados al depósito) a la empresa concesionaria, porque genera estímulos perversos. Y también parece que el sistema empleado representa una forma injusta de generar recursos para el gobierno municipal. 

Se conoce que por cada vehículo que se lleva al depósito la grúa recibe 230 soles y que el concesionario está obligado a llevar al menos 32 vehículos diarios al depósito. De acuerdo con la información del diario El Comercio, del 18 de abril, las grúas llevaron al depósito un promedio de 47 autos. En la semana del 21 al 27 de marzo pasado el total fue de 299 vehículos. La recaudación de una semana fue de 202,993 soles. Todo muestra que es "un buen negocio" para la municipalidad. El diario estima que cada mes llegan a los depósitos alrededor de 1800 vehículos contando los distritos de Miraflores y San Isidro. Miraflores tiene 1764 estacionamientos públicos gratuitos y cuenta con 119 playas. En San Isidro se cuenta con 2572 estacionamientos públicos, y en 921 de ellos se tiene que pagar por el servicio, el resto es gratuito. Además San Isidro cuenta con mil estacionamientos privados. (p. 10 El Comercio del 18 de abril).

En consecuencia, el problema surge porque la demanda de estacionamiento es mucho mayor que la disponibilidad de estacionamientos públicos y la política de la Municipalidad de Miraflores, en nuestra opinión, es una solución porque reprime la demanda. 
Pero esto va más allá de la represión de la demanda.

El caso del distrito de Surco parece más grosero que los casos de San Isidro y Miraflores. Los ingresos mensuales que recibe la municipalidad ascienden a 600,000 soles con un promedio de 30 autos por día. Para retirar su carro del depósito los propietarios del vehículo están obligados a firmar una declaración con el siguiente texto "reconozco expresamente la comisión de la infracción administrativa imputada en la papeleta..." (!!¡) y si el infractor no firma, no puede retirar su vehículo.

Todas estas noticias parecen demostrar que se comete una injusticia y es posible que sea así. La presencia de incentivos perversos para los gobiernos municipales surge de un hecho evidente: la demanda de estacionamientos públicos es superior a la oferta. Mientras la oferta se mantenga rígida, la demanda seguirá creciendo y el uso de espacios públicos para fines privados seguirá aumentando y aumentando también la aplicación de las papeletas de infracción y los ingresos municipales.

El estacionamiento en vías públicas para fines privados es un resultado obligado del uso de las vías públicas para el transporte privado. La pregunta central es ¿la vía pública del transporte es para el transporte privado además del transporte público? Parece obvio que la vía pública está al servicio del transporte público. Asumiendo un supuesto muy fuerte, la vía pública es suficiente para el transporte público y eso no incluye el estacionamiento. El estacionamiento es, por naturaleza, temporal. 

La historia del transporte urbano moderno es la historia del transporte público. Desde el ferrocarril subterráneo de Londres hasta nuestros días, el transporte público va de la mano con la vía pública. El transporte privado fue posterior y al comienzo no generó los problemas que hoy genera. Hasta hace unos 50 años en el Perú, tener un vehículo era símbolo de grandes ingresos. Hoy el automóvil está socializado. No es difícil para alguien de ingresos medios adquirir un vehículo y tampoco lo es para quien tiene ingresos incluso menores. Pero este proceso de socialización del automóvil ha generado el problema de la congestión del transporte y también el del déficit de estacionamientos. Cuando se adquiere un automóvil no se adquiere la vía para transportarse ni el espacio para estacionarse. Estos, la vía y el estacionamiento son espacios públicos. (No nos referimos aquí a la presencia de playas privadas de estacionamiento ni de la cochera en la vivienda). 

La foto de la izquierda muestra la Av. Javier Prado en hora punta. Se aprecia con claridad que el transporte privado congestiona la vía pública.

No ocurre lo mismo con el transporte público, especialmente el transporte público masivo como el caso del tren eléctrico elevado y del COSAC (Metropolitano) que, ambos, emplean vía propia. Cero congestión. Considerando la vía pública para el transporte público convencional y el transporte privado, también es el transporte privado el que genera mayor congestión. La razón es muy sencilla: el número de pasajeros promedio que se encuentra en un vehículo privado en la vía pública, es apenas superior a uno, el chofer, mientras que en el caso del transporte público es mucho mayor (desde el colectivo, con 5, pasando por la combi, 11, el micro, 25 y el ómnibus 40). En consecuencia, se requieren más vehículos privados para transportar la misma cantidad de pasajeros que los que emplea el transporte público y eso genera la congestión.

La foto de la derecha muestra la Av. Faucett en hora punta. Se aprecia que la congestión mayor se debe, también, a la presencia de vehículos particulares que son los que menos pasajeros trasladan. 

En consecuencia, la autoridad municipal hace bien en reprimir la demanda de estacionamiento de los vehículos privados porque libera el uso de las vías y desincentiva el uso intensivo del automóvil. La siguiente foto muestra la diferencia que existe entre todas las alternativas viables dada la oferta fija de vías. Al lado izquierdo se aprecia la "congestión" que genera sobre la vía pública el traslado de una cierta cantidad de pasajeros mediante un vehículo público de alta capacidad. No hay congestión. La foto del medio muestra el mismo resultado, no hay congestión, pero empleando muchos vehículos menores: bicicleta. No hay congestión. Y la foto de la derecha muestra la congestión que se genera cuando la misma cantidad de personas va en automóvil propio.