En el reciente ingreso a la UNI el porcentaje de mujeres que logró una vacante, fue del 16%. Esta noticia parece haber impresionado a algunas autoridades, como la Directora de la Oficina de Admisión. Ella piensa que se ha roto el mito que la ingeniería es solo para hombres. ¿Por qué? Porque se ha incrementado el número de mujeres en la universidad. Estas afirmaciones fueron publicadas en la red social oficial de Facebook de la UNI al comienzo de esta semana.
La noticia fue publicada ampliamente por Andina el 24 de febrero pasado. El título del artículo es bastante provocador, UNI: cuánto ha crecido la presencia de las mujeres y qué carreras prefieren ellas. Andina afirma que la UNI fomenta presencia femenina como parte de las políticas de igualdad de oportunidades. Tengo que presumir que esta información proviene de las autoridades de la UNI o de la Directora de la Oficina de Admisión.
La periodista, Silvana Quiñónez, sostiene que cada año crece el número de mujeres en las aulas de la UNI. Que en el reciente proceso de admisión, 20241, las mujeres han sido el 16% de los ingresantes.
Esta cifra es correcta. De acuerdo con la Oficina de Admisión, el total de ingresantes fue 1269 y 203 fueron mujeres. Es decir, el 84% de los ingresantes son hombres, 5.25 hombres por cada mujer. Con estas proporciones no parecen haber sido muy exitosas esas políticas de igualdad de oportunidades.
Al concurso de admisión 20241 se presentaron 5800 postulantes, 1334 mujeres, el 23%, y 4466 hombres, el 77%. Es decir, la demanda de las mujeres por ingresar a la UNI es muy baja comparada con la de los hombres. Alcanzaron vacante el 15% de las mujeres y el 24% de los hombres. Y estas proporciones son las que determinan que el 84% de las vacantes quedaron en manos de los hombres.
Según Andina la población femenina en la UNI se ha elevado, pasando de 11 a 16% en los últimos 10 años y estas declaraciones han sido tomadas de la Directora de la Oficina de Admisión. No parece ser un crecimiento nada significativo, 5 puntos en 10 años.
De acuerdo con las estadísticas oficiales de la UNI, la población femenina fue de 16.04% en el semestre 20232 y en el semestre 20141, diez años atrás, fue de 11.76%. La noticia es entonces correcta. En el 20232 la población femenina fue de 1761, mientras que en el 20141 fue de 1284. El número de mujeres en la UNI se incrementó en 477 en diez años. No parece una cifra de la que deberíamos sentirnos orgullosos. Y menos pensar que ese incremento es el resultado de políticas de igualdad de oportunidades.

Si consideramos, no 10, sino 14 años, un total de 28 semestres, porque hay dos ingresos al año, podemos apreciar que el comportamiento de la población estudiantil se ha mantenido casi constante en el período 2010-2023. Veamos el cuadro de la derecha.
La diferencia entre la población el semestre 20101 y el semestre 20232 es de 418 estudiantes. La población estudiantil es igual a los estudiantes más los ingresantes menos los desertores y menos los egresados en el período. Una población relativamente constante en el tiempo se explicaría porque los ingresantes se equilibran con los egresados y los que desertan.
Para este período, con una población relativamente constante, un incremento de la población femenina implica un decremento de la población masculina. Y es lo que sostiene la noticia que comentamos. Que se ha pasado de 11% a 16%. Veamos esa distribución para los 28 semestres del período 20101-20232.
La distribución de la población estudiantil por sexo, para este período la vemos en el cuadro de la izquierda:
La población masculina en el 20101 fue de 9290 y decreció, en términos absolutos, a 9218 en el semestre 20232. Mientras tanto la población femenina en el 20101 fue de 1271 y pasó a 1761 el 20232.
La población masculina disminuyó muy ligeramente, en 72 estudiantes, un 0.8%. Y la población femenina aumentó en 490 estudiantes, un 39%. Estas cifras parecen confirmar la noticia de Andina.
Sin embargo las cifras no deberían analizarse de extremo a extremo. Habría que mirar el camino seguido de uno a otro extremo. Porque, si bien los porcentajes parecen mostrar un cierto crecimiento de la población femenina, las cifras absolutas no dicen lo mismo. Un aumento de 490 estudiantes en 28 semestres, 14 años, para lo población femenina, y un decremento de 72 estudiantes para la población masculina no parecen tener ninguna importancia.
¿De qué manera y por qué se deben otorgar más oportunidades a la población femenina? El ingreso a la universidad no discrimina por sexo.
El siguiente gráfico muestra el comportamiento de la población de ingresantes por sexo en la UNI. Allí se aprecia que no hay ningún cambio significativo.
La población masculina siempre se ha encontrado en una proporción igual o mayor al 80% y menor o igual al 90%. Y la población femenina siempre se ha encontrado en una proporción igual o mayor al 10% y menor o igual al 20%.
Y no se ve que esto represente una política de discriminación sobre la mujer. La demanda de las mujeres siempre ha sido más baja que la de los hombres para postular a la UNI. ¿Queremos tener una proporción por sexo diferente a la actual? ¿Por qué?
No se ha roto el mito que la ingeniería es para hombres porque ese mito no existe. Lo que existe es una demanda muy elevada de los hombres por la ingeniería y nada se puede hacer por el lado de la oferta.



Concuerdo absolutamente tomamos el caso de Noruega donde existió un subsidio para que exista una "igualdad" en carreras de Ciencias e Ingeniería, lo que se observó fue un incremento de mujeres y se logro la igualdad no obstante cuando este se quito volvieron los números anteriores, eso implica que no existe un deseo "real" por estudiar estas carreras por ello lad cuotas de género son estupideces.
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