En el período 2020-2022 todas las universidades han estado dictando clases en la modalidad no presencial, de manera extraordinaria, debido al COVID19. Once de estas universidades solicitaron a la SUNEDU la modificación de su licencia para actuales y nuevos programas profesionales, ahora bajo la modalidad semipresencial o blended.
Cinco semestres no presenciales llevaron a estas universidades a considerar la modalidad no presencial como una alternativa a la modalidad presencial. Una reacción positiva. La presencialidad de las universidades en el contexto del COVID19 podía incrementar el contagio. Estudiantes contagiados que contagian a sus compañeros. Una externalidad negativa.
La cuarentena y las clases remotas fueron una medida necesaria. Pero esto terminó hace dos meses cuando la SUNEDU decidió el retorno a la modalidad licenciada de las universidades, es decir la presencialidad. La experiencia ganada le ha permitido a muchos docentes y pocas universidades a considerar el empleo de las TICs en su trabajo diario. Pero las Universidades Públicas optaron por retornar a la vieja presencialidad, la tecnología de la TPS (tiza, pizarra y saliva) en lugar de los modelos virtuales de enseñanza aprendizaje.
En nuestro artículo anterior informamos que la UTEC fue la primera en recibir su licencia en la modalidad semipresencial para tres nuevas carreras. Ellos recibieron la licencia en agosto del 2020.
La Universidad Autónoma del Perú, de Villa el Salvador en Lima, fue la segunda en recibir la licencia en la modalidad semipresencial. Fue el 23 de diciembre del 2020. La modalidad semipresencial se le otorgó a cinco nuevas carreras:administración de empresas, contabilidad, ingeniería de sistemas, derecho y administración y Marketing.
La semipresencialidad es una mezcla de virtualidad y presencialidad distribuida por semana de clases. Para estas cinco carreras, la presencialidad es de 3 horas los viernes y 5 los sábados. El resto se realiza mediante educación remota.
Esta propuesta combina la presencialidad con la virtualidad. Y la virtualidad puede ser sincrónica o asincrónica, pero también admite que sea sincrónica y asincrónica. Las posibilidades son enormes.
¿Y las Universidades públicas tienen que seguir con el viejo modelo de la presencialidad, de la vieja presencialidad, de la tecnología TPS?


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