martes, 28 de diciembre de 2021

LA EDUCACIÓN VIRTUAL EN LA UNI CON EL COVID19 (I)

 En un par de semanas culmina el semestre académico 2021 II, el cuarto semestre que se desarrolla "a distancia" en la UNI desde junio del 2020. Más de 1000 estudiantes están por completar el 40% de su formación profesional bajo esta "modalidad" de educación y cientos de ellos nunca han estado presencialmente en la UNI. A estas alturas bien vale la pena intentar un balance de lo hecho.


Una primera conclusión es que no hemos desarrollado ninguna educación virtual y nos hemos limitado a "virtualizar la presencialidad". Recuerdo en una de las primeras reuniones ZOOM que tuvimos entre colegas amigos, la honesta intervención de uno de ellos que, creo, puede ser válida para muchos: "compré una pizarra blanca, la tengo frente a mi computadora, pongo la videoconferencia y, listo, hago mi clase como siempre la hacía". La tecnología de tiza-pizarra-saliva pero ahora virtualizada.

¿Cuán extendida está esta virtualización de la presencialidad? Lamentablemente no se cuenta con información sistematizada. La educación remota, virtual o a distancia, como quiera llamársele, no es necesariamente, una alternativa, un sustituto  de la educación presencial; se ha presentado más bien como un complemento. Mi propia experiencia, de muchos años, es la educación semipresencial o híbrida, donde el empleo de plataformas virtuales da soporte a la presencialidad. La presencialidad está limitada al tecnología de tiza-pizarra-saliva, sincrónica, de tiempo real con los estudiantes, y complementada con materiales académicos en almacenes virtuales y con actividades asincrónicas que incluyen parte de las evaluaciones de cada curso.

Pero esta semipresencialidad era una forma de educación espontánea que algunos ¿cuantos? en la UNI llevamos adelante hasta antes de la presencia de la pandemia a comienzos del 2020. Una semipresencialidad inspirada en la experiencia, primero no querida y luego promovida, por el MIT.


Se trata del OCW, open course ware del MIT, que nació en abril del 2001, hace poco más de 20 años. Fue una experiencia revolucionaria. El MIT que es una de las mejores, sino la mejor, universidad a nivel mundial, descubrió que varios de sus profesores empezaron a publicar los materiales académicos de sus cursos en la web, la misma web que ya se había socializado mediante los blogs que permitieron que, literalmente, cualquiera podía tener su sitio web, sin la necesidad de tener algún dominio de lenguajes de programación. Y el solo hecho que profesores del MIT publicaran sus materiales académicos en la web, incluyendo, por ejemplo, presentaciones, prácticas y exámenes, permitió que cualquiera en el mucho tenga acceso a cómo se lleva adelante un curso en el MIT. Y al MIT no le gustó, hasta que terminó entendiéndolo y promovió su desarrollo logrando que otras universidades de prestigio mundial se incorporarán al proyecto. El Open Course Ware abrió sus cursos a todos los estudiantes y todos los docentes de todo el mundo¡




Y en la UNI logramos incorporarnos pero... sin ningún apoyo. Nunca entendieron la importancia de este proyecto salvo los estudiantes. Gracias a ellos el proyecto pudo funcionar unos meses y luego murió. 

Es probable que a partir de la breve y humilde experiencia del OCW en la UNI se llegara a comprender la importancia del Aula Virtual como plataforma de soporte a la presencialidad. Desde ese momento la UNI cuenta con un plataforma MOODLE y algunas facultades también la han implementado. Pero es solo un recurso, una herramienta digital, que el docente puede emplear o no. 

El año 2014 es importante para las Universidades del Perú porque surge la nueva ley universitaria, la 30220. Esta ley en su artículo 39 establece por primera vez en la historia de la Universidad Peruana la modalidad de estudios a distancia. 


La modalidad presencial ya no es exclusiva; ahora se considera la modalidad semipresencial y la modalidad a distancia o virtual. En el caso de la modalidad a distancia, el Art. 47 exige que cuenten con los mismos estándares de calidad que la modalidad presencial y fija un límite máximo: no más del 50% del total de la carrera puede llevarse adelante mediante esta modalidad y la modalidad misma tiene que ser autorizada por la SUNEDU.

En consecuencia el Estatuto de cada Universidad ha tenido que ser modificado para adecuarse a la nueva Ley. ¿Qué porcentaje de la modalidad a distancia fue establecido en el Estatuto de la UNI?

Sí, 0% es el porcentaje de créditos que se pueden llevar en la modalidad a distancia en la UNI. La Asamblea Universitaria elegida para reformar el Estatuto y adecuarlo a la Ley estableció ese porcentaje en diciembre del 2014. Buscamos conversar con algunos Asambleístas, particularmente de la FIEECS pero también con asambleístas de otras facultades, todos nos dijeron que estaban de acuerdo pero que había que debatir qué porcentaje era el más eficiente y lo encontraron: CERO.

Entonces se perdieron seis años hasta que llegó el COVID19. Si ningún curso podía dictarse en la modalidad a distancia, ningún docente tenía que ser capacitado en esa modalidad, ninguna plataforma tenía que ser preparada para esa modalidad, ninguna herramienta para videoconferencias en tiempo real tenía que ser implementada. El COVID19 encontró a todos con los pantalones en el suelo. Y la mejor (¿mejor?) respuesta fue la virtualización de la presencialidad¡

(continuará)

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