La representación estudiantil en el Consejo Universitario, logró imponer el examen de aplazados y la obligación para los docentes que dictaron los cursos entre los años 21 y 22 de elaborarlo, supervisarlo, calificarlo y presentar el solucionario respectivo.
En nuestro artículo del 23 de febrero pasado sostuvimos, y hoy lo seguimos haciendo, que este examen nunca debió aprobarse. Sin embargo es cierto que hay un antecedente.
El año 2018 se aplicó el examen de aplazados para los cursos desaprobados el 2016 y el 2017, cuatro semestres. Y el 2023 se hizo lo propio para cuatro semestres, los del año 2021 y 2022.
No existe mayor diferencia en el reglamento del año 2018 y el del 2023. La misma cobertura para los cuatro semestres previos, la nota aprobatoria máxima de 13; el profesor del curso que desaprobó el estudiante es el mismo que elabora, supervisa, califica y publica el solucionario del examen. Algunos párrafos diferentes, sin cambiar el significado, pero la esencia sigue siendo la misma: un examen excepcional y por única vez, la 'última opción' para aprobar el curso y un juego donde ningún alumno pierde; puede ganar o no ganar, pero nunca perder. Una última opción para el estudiante desaprobado que ya se aplica dos veces. El sentido de lo último es relativo aquí.
El art. 9 del reglamento de enero del 2018 dice:
El artículo 8 del reglamento de este año dice:
Pueden comparar ambos reglamentos para ver la extraordinaria similitud entre ambos. Aquí el reglamento del 2018 y aquí el del 2023.
La escala de calificación es vigesimal, pero las notas van de 0 a13. La nota aprobatoria máxima es 13, equivalente a 20 en la escala vigesimal. Si un estudiante obtiene 20 se le registra 13, y así de manera proporcional. No puede haber discriminación alguna en la calificación. Un estudiante me dijo que si obtenía 10 de nota en la escala vigesimal le correspondía la nota 10 en el registro, pero si obtenía 20 el registro era solo de 13 (¡¡!).
No, los docentes no podemos discriminar a los estudiantes frente a un examen, cualquiera que este sea. No podemos reprimir a quien obtiene un buen resultado y no hacerlo al que obtiene un mal resultado. Los reglamentos no se aplican con el corazón ni con el hígado.
Pero el registro de notas es lo que menos debe preocuparnos de esta 'última opción'. Lo que debe preocupar es la motivación de las autoridades el año 2018 y el 2023 para crear la 'ùltima opción'.
¿Por qué se les otorga una opción última? Rindieron sus exámenes y prácticas y fueron desaprobados. Luego rindieron su examen sustitutorio (la 'ùltima opción' dentro del sistema de evaluación) y también fueron desaprobados. Entonces surgió la 'ùltima opción'. Rindes un examen de todo el curso y la nota que obtienes, si es aprobatoria, reemplaza la nota desaprobatoria; y si la nota que obtienes es desaprobatoria, no pasa nada, tu nota desaprobatoria original sigue siendo la misma. No pierdes nunca pero puedes ganar. La pregunta es ¿por qué?
El año 2018 se presentaba una situación excepcional. No, no fue el fenómeno del niño, que fue el fenómeno climático excepcional del año. Fue la aplicación de la "trica". Con el examen de aplazados no solo se podía aprobar un curso sino también salir de la zona de peligro de la "trica". La "trica" fue el certificado de nacimiento de la 'última opción' del 2018.
Pero por qué la 'ùltima opción' vuelve el 2023? ¿Qué situación excepcional se presentó en los dos años de cobertura del examen de aplazados, 2021 y 2022?
El más importante fenómeno que se presentó y afectó directamente a la Universidad fue el COVID19. Perú obtuvo el lamentable récord de contar con la tasa de mortalidad más alta del mundo. Las autoridades, muy preocupadas por otros temas, hasta ahora no nos informan de cuántas víctimas en docentes, trabajadores y estudiantes cobró el COVID19 entre el 2020 y el 2022 en nuestra universidad. Pero el efecto directo más importante fue el cambio en el modelo de enseñanza, que cambió del modelo clásico presencial al modelo virtual, del que muy pocos docentes estaban en condiciones de aplicar con una eficiencia y eficacia promedio. Los semestres 2020-1, 2020-2, 2021-1, 2021-2 y 2022-1 fueron virtuales o, para ser más precisos, de presencialidad virtualizada como le llamamos en este blog.
La cobertura del examen de aplazados son los cuatro semestres del 2021 y 2022, de los cuales, tres se implementaron mediante la presencialidad virtualizada.
Mientras la trica, que implica una alta tasa de repitencia, explica la 'ùltima opción' del 2018, la presencialidad virtualizada podría ser la explicación de una alta tasa de repitencia y puede explicar la 'ùltima opción'. Si a esto se añade la decisión de las autoridades de permitir el ingreso a la universidad de postulantes que no aprobaron el examen de admisión del 2022-2 se puede tener una idea más o menos completa de la razón, la motivación de la 'última opción'.
Pero esto solo son hipótesis. Las RR que dieron lugar al examen de aplazados del 2018 y del 2023 no se molestan en explicar las razones de esa decisión.
Veamos con un poco más de detalle los resultados académicos en el semestre 2017-2, previo al examen de aplazados del 2018.
La nota promedio en la escuela de ingeniería textil fue de 9.24, en telecomunicaciones fue de 9.92, en ingeniería electrónica fue de 9.88 y en matemática fue de 9.88. Todas estas escuelas registraron notas promedio desaprobatorias.
En ciencias de la computación la nota promedio fue de 10.31 , en ingeniería de sistemas fue de 10.2, en ingeniería eléctrica fue de 10.14 y en ingeniería química fue de 10.42. Todas estas escuelas registraron notas promedio aprobatorias menores a 10.5.
En física la nota promedio fue de 10.67, en ingeniería civil fue de 10.83, en higiene y seguridad industrial fue de 10.94, en ingeniería económica fue de 10.8, en ingeniería estadística fue de 10.83, en ingeniería mecánica fue de 10.94, en ingeniería mecánica y eléctrica fue de 10.57, en ingeniería naval fue de 10.81, en ingeniería petroquímica fue de 10.95, en ingeniería sanitaria fue de 10.82 y en química fue de 10.53.
De un total de 28 escuelas el 2017-2, 5 tenían notas promedio desaprobatorias, 4 con promedios menores a 10.5 y 11 con promedios menores a 11. Es decir, de 28 escuelas, 20 registraban notas promedio menores a 11.
Parece una buena razón para la demanda de exámenes de aplazados. Pero recordemos que se requiere actuar sobre las causas de la repitencia y no sobre sus efectos. Nada se gana si se aprueban a los desaprobados mediante un examen especial, porque eso no garantiza que la repitencia se repita.
En el 2022-2, de un total de 29 escuelas, no 28 gracias a la creación de la escuela de ciberseguridad, los promedios de nota por escuela fueron los siguientes:
Doce escuelas obtuvieron notas promedio aprobatorias mayores a 11. Nueve escuelas obtuvieron notas promedio aprobatorias menores a 11. Cinco escuelas obtuvieron notas promedio aprobatorias menores a 10.5, y tres escuelas obtuvieron notas desaprobatorias.
Una medida lamentable si no se conocen las razones por las cuales se aplicaron. No se conoce la tasa de repitencia, no se conoce la responsabilidad de los agentes involucrados en la tasa de repitencia. ¿Es culpa solo de los estudiantes? ¿Qué responsabilidad tienen las autoridades? ¿Qué responsabilidad tienen los docentes? ¿Qué responsabilidad tienen los sistemas de evaluación? ¿Qué responsabilidad tiene el tradicional modelo presencial de enseñanza? ¿Qué responsabilidad ha tenido el modelo de presencialidad virtualizada del 2020-1 al 2022-1?
Un examen de aplazados arbitrario y fuera de los sistemas de evaluación, excepcional y único por su naturaleza. Se implementó el 2018. No conocemos sus resultados. Se implementa nuevamente. ¿Se aplicará nuevamente? Parece que basta solicitarlo. Lamentable.






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