Entre 1991 y el 2019, las tasas de crecimiento del PBI han sido positivas, (con excepción del año 1992, que registró una caída de 0.5 y el año 1998 con una caída de 0.4). En ese mismo período la más alta tasa de crecimiento se registró el año 1994 con 12.3%. Otras tasas de crecimiento positivo altas , mayores al 6%, se dieron el 2005, 2006, 2007, 2008, 2010, 2011 y 2012.
El 13% de crecimiento obtenido el 2021, según el artículo de Pedro Francke, es solo un pronóstico de crecimiento, es una expectativa, es la opinión recogida en encuestas.
Por ejemplo, en el caso del BCRP la encuesta de expectativas, encuesta, no información, en relación al crecimiento del PBI es, efectivamente del 13%. Pero la información oficial de crecimiento del PBI por parte del BCRP es la que corresponde al tercer trimestre del 2021 , 11.4% . Otro tanto ocurre con la información del INEI que no presenta datos oficiales del 2021 y no pueden hacerlo porque al 3 de enero, fecha del artículo de Pedro Francke, no se cuenta con la información suficiente y consolidada al cuarto trimestre del 2021.
En la encuesta de expectativas se aprecia que coinciden los analistas económicos y el sistema financiero en el 13%, pero no las empresas no financieras, cuya expectativa fue más conservadora, 8%.
En los últimos cuatro meses del 2021 todos los encuestados fueron elevando sus expectativas, unos desde un 10 u 11% y los otros, las empresas no financieras, desde el 7%.
¿Tendría que ser tan optimista el Ministro de Economía para presentar una expectativa de crecimiento en lugar del crecimiento mismo? La diferencia es el tiempo y la oportunidad. Es políticamente mejor dar buenos resultados el 3 de enero que un mes o dos meses después. Admitamos entonces que es probable que la tasa de crecimiento del PBI el 2021 fue de 13%. ¿Por qué un crecimiento tan elevado?
Porque resulta de una fuerte caída del PBI el 2020¡
El descalabro del 2020, -11%, la segunda caída más grande desde 1951, generó el "rebote" del 2021. Pero, según Francke, el rebote fue más allá, textualmente:
El mismo Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en la anterior gestión proyectaba un crecimiento del 10% para este año; el 3% adicional es un logro excepcional que merece subrayarse. No se trata solo del rebote esperado tras un año de pandemia, es producto también de las medidas tomadas para reactivar la economía.
Aquí hay varios problemas. Primero: La proyección del 10% del MEF, gestión anterior, fue hecha entre junio y julio del 2021, y las expectativas de los analistas económicos en esos meses fue de 9%. Es decir, todos decían más o menos lo mismo. Pero no es lo mismo a mitad del año que a fin de año. Las expectativas de los analistas económicos a fin de año fueron de 13%, la misma cifra que Francke considera como el resultado del 2021 sin mencionar ninguna fuente oficial.
Segundo. En su artículo, Pedro Francke sostiene que los resultados al cierre del 2021, 80% de la población objetivo vacunada y crecimiento del 13%
superan sustancialmente las proyecciones que los observadores independientes hacían hace pocos meses
Sin embargo está comparando opiniones de junio y julio con opiniones de diciembre. Al parecer el objeto de esta comparación es considerar la diferencia entre 10% y 13%. Al respecto Pedro Francke dice que
es producto también de las medidas tomadas para reactivar la economía
Es decir, es producto del gobierno de Pedro Castillo. Si el gobierno de Sagasti terminó en Julio y la expectativa del crecimiento para diciembre era de 10%, y el gobierno de Castillo empezó en agosto y la expectativa de crecimiento ya era de 13%, entonces es el gobierno de Castillo el responsable de ese buen resultado, de ese +3% adicional de crecimiento del PBI.
Si la función de Francke es la de demostrar que el gobierno de Castillo ha hecho un muy buen trabajo con la economía del país, pienso que no ha cumplido de manera eficiente. ¿Por qué no consideró las expectativas de los analistas económicos de junio y julio, de 9% y así aumentar el adicional en +4%. También pudo tomar como referencia las expectativas de crecimiento del PBI del sistema no financiero en julio, que estaban en 8% y así demostrar que el adicional fue mucho mayor, +5%¡¡¡
No es posible llegar a conclusiones que expliquen por qué una estimación de 10% cambia a 13% en cinco meses. Hay muchas variables que se tienen que considerar y no es suficiente establecer una correlación; se requiere encontrar la causalidad.
Tercero. Un alto crecimiento siempre es una reacción a una fuerte caída. Es el rebote. La magnitud del rebote no tiene que estar directamente relacionada con la magnitud del desplome. Todo depende de las zapatillas con que se puede rebotar.
Se nos ocurre una pregunta inoportuna: ¿cómo será afectada la economía tras la tercera ola? Ya estamos en la tercera ola y con la variante omicron que se ha vuelto dominante en todo el país.
¿Nuestra economía, principalmente privada, tiene las zapatillas adecuadas para el rebote, como parece que la tuvo el 2021? ¿De qué están hechas las suelas de las zapatillas? ¿El rebote del 2021 fue de 10 puntos y el gobierno de Castillo añadió 3 puntos más? ¿El rebote del 2021 fue de 13 puntos y el gobierno de Castillo no añadió nada al rebote de la economía? ¿El rebote del 2021 fue mayor a 13 puntos y el gobierno de Castillo le restó fuerza al rebote? ¿El rebote del 2021 fue de 10 puntos y la economía creció 3 puntos más porque el gobierno de Castillo no pudo apagar el piloto automático de la economía? ¿La economía creció 13 puntos el 2021?
No hay comentarios:
Publicar un comentario