domingo, 9 de enero de 2022

LA PIZARRA DIGITAL PARA LAS CLASES VIRTUALES



La experiencia que hemos podido desarrollar con el dictado de clases virtuales mediante ZOOM en los dos últimos años (semestres 2020 I, 2020 II, 2021 I y 2021 II) nos ha ayudado a conocer, aprehender y profundizar en el empleo de herramientas digitales, más allá de la clásica experiencia del uso de diapositivas o de PDF mediante proyectores multimedia. 

En la modalidad presencial previa a la pandemia, gran parte de las aulas en la UNI contaban con un ordenador, un proyector multimedia y, en algunos casos, conectividad a internet. Esto permitía una clase en base a diapositivas y la pizarra clásica. Pero con la pandemia todo cambió. Ahora el aula de clases presencial es la pantalla del ordenador y en la pantalla empleamos herramientas digitales sustitutas y complementarias con la pizarra.

ZOOM nos permite llegar a los estudiantes a través del ordenador, la tablet o el celular, nos permite configurar las sesiones de clases considerando: enlaces de acceso, una sala de espera, empleo de encuestas (cuestionarios de preguntas objetivas), interacción con los estudiantes (vía chat o cámara) y contar con la pizarra digital. Todos los ingredientes para una receta de clase virtual.

¿CUÁNTO TIEMPO DEBE TENER UNA CLASE VIRTUAL?

El tiempo de una clase presencial no puede ser el tiempo de una clase virtual. No podemos ser tan básicos para creer en esta equivalencia. Para poder aproximarnos al tiempo necesario de una clase virtual, primero tenemos que definir los objetivos de la clase virtual. Consideramos tres tipos de clases virtuales: las clases propiamente dichas (en el lenguaje oficial, las clases de teoría), las clases grupales (en el lenguaje oficial, las clases de práctica) y las clases individuales, de tutoría. Estas últimas incluyen las sesiones de tutoría para los estudiantes en riesgo académico. 

Las sesiones de clases se deben programar, en nuestra opinión y como consecuencia de nuestra experiencia, en no más de un 50% del tiempo establecido para las clases presenciales.

La herramienta digital más importante es la pizarra, pero también se recomienda el empleo de modelos de simulación, mapas mentales y otras herramientas digitales de acuerdo con el contenido de la asignatura. 

Al inicio de la clase se deben aplicar cuestionarios con preguntas objetivas en base a las lecturas realizadas previamente por los estudiantes (aula invertida). No es necesario el uso de cámara pero sí interactuar mediante el chat y el micrófono. Para las sesiones grupales es necesaria la cámara. Los estudiantes quedan organizados en grupos, que pueden ser seleccionados aleatoriamente al inicio del curso y mantenerse hasta el término del curso, o seleccionarse aleatoriamente cada semana. 

En el caso de asignaturas donde se tiene que desarrollar un proyecto de fin de curso es recomendable trabajar con grupos permanentes. El tiempo de estas sesiones es el tiempo de la sesión presencial. Pero aquí hay que hacer una precisión. 

Por razones que hasta el día de hoy no entiendo, en la mayoría de asignaturas las sesiones se dividen en "teoría" y "práctica" y se asigna el mayor tiempo para las sesiones de "teoría". Nunca he podido hacer esa separación entre la teoría y la práctica. Es más, generalmente empiezo con un tema práctico para ingresar a la teoría. En las clases virtuales, la sesión presencial de "teoría", que es la de menor duración, sería la sesión virtual de grupos. 

La clase virtual ("práctica") se divide en tres partes. En la primera se realiza una presentación del trabajo a realizar, en la segunda los grupos se reúnen en sus propias salas, el docente ingresa a las salas para participar en parte del tiempo asignado a los grupos, responde las consultas y orienta el desarrollo de la tarea. Los estudiantes comparten pantalla y emplean herramientas digitales. Al final, todos vuelven al aula virtual y se realizan las exposiciones. En algunos casos esta experiencia se realiza dos veces. 

Para las clases virtuales individuales el tiempo por sesión no debe ser mayor a 30 minutos con el empleo de cámara y solo si es necesario, con la ayuda de herramientas digitales.

En la clase virtual ("teoría"), se emplean las herramientas digitales para exponer los contenidos pero iniciando con cuestionarios de preguntas objetivas y buscando la mayor interactividad con los estudiantes.

Presumo que para la próxima programación académica la educación virtual seguirá siendo la presencialidad virtualizada y la carga lectiva  virtual seguirá siendo la carga lectiva presencial. Pero se trata de decirle a las autoridades que lo están haciendo mal y que se requiere hacer modificaciones. Para esta etapa, todavía marcada por la emergencia sanitaria y la autorización extraordinaria y temporal de la educación remota, lo más conveniente es que se genere el plan de trabajo docente donde se justifica la carga lectiva virtual, menor a la presencial, mediante el informe de actividades virtuales para uso sincrónico y asincrónico.

HERRAMIENTAS: LA PIZARRA DIGITAL

La pizarra digital de ZOOM es bastante versátil y cumple con bastante aproximación los atributos que se desprenden de su nombre. Requiere de un cierto entrenamiento que, en la mayor parte de los casos, nace de la experiencia, del ensayo y error. 

En mi experiencia particular no cumple bien con la función de dibujar. Sin embargo, en la imagen de la izquierda se ve bastante bien la gráfica del óptimo del consumidor. Pero la curva de indiferencia es en realidad una circunferencia que ha sido cubierta de rectángulos blancos.

El menú de la pizarra de ZOOM es muy intuitivo. Le permite escribir, dibujar libremente, dibujar en base a formas predefinidas, adjuntar emoticones, deshacer, borrar, etc. Pero aquí hablamos solo de las competencias de la pizarra de ZOOM cuando la empleamos como en el aula presencial. Una pizarra en blanco que la vamos llenando conforme avanza la clase. Esa función la cumple muy bien. Pero eso es parte de la presencialidad virtualizada. Se puede hacer mucho más virtualmente.

El primer paso es emplear las funciones de la pizarra pero sin la pizarra. Es decir emplear primero la opción de compartir pantalla y aplicar sobre la pantalla compartida las funciones de la pizarra. Esto es muy ventajoso cuando interactuamos con los estudiantes frente a un texto o un gráfico y podemos hacer las anotaciones necesarias. 

Por ejemplo, El Comercio realizó un fact checking frente a las declaraciones del Ministro Francke sobre los resultados de la economía peruana el 2021. Compartimos con los estudiantes la pantalla con el artículo de El Comercio y empezamos a interactuar con ellos ¿verdadero o falso? y utilizamos las funciones de la pizarra de ZOOM para marcar, destacar, encerrar en un círculo, subrayar y comentar. La pizarra de ZOOM, en mi experiencia, es más útil cuando la empleamos sobre un documento antes que sobre la pizarra vacía. Todo lo que compartimos lo podemos analizar empleando las funciones de la pizarra de ZOOM.

Existen otras pizarras que también se pueden emplear con ZOOM. Para graficar prefiero emplear las extraordinarias competencias que tiene la VISTA PREVIA  de MAC porque emplea inteligencia artificial. En el menú del VISTA PREVIA elijo dibujo libre y procedo a dibujar, por ejemplo, una curva y la VISTA PREVIA piensa que quiero dibujar una curva y reemplaza mi trazo con una curva perfecta que, además es ajustable. Presenta varios puntos sobre el cual se pueden hacer modificaciones con el modem y moverlos a conveniencia. Esto me ha permitido dibujos muy completos y rápidamente.

En la siguiente imagen se aprecia el menú de la VISTA PREVIA de Mac y dos gráficos que hemos realizado sobre un fondo que imita la clásica pizarra verde. Los gráficos se han hecho con trazos libres que el programa perfecciona.

Seguramente existen otras pizarras digitales cuyas funcionalidades se adaptan mejor a las necesidades de cada asignatura y de cada docente. Aquí nos limitamos a contar nuestra experiencia e intentar evaluar los resultados de la misma.

Para cerrar este artículo, consideramos importante recordar que la determinación óptima del tiempo de una sesión en videoconferencia en tiempo real no es importante solo por la calidad del proceso de enseñanza aprendizaje en un modelo virtual, sino por la salud visual de estudiantes y alumnos enfrentados al reflejo de una pantalla durante horas seguidas.

Aquí nos hemos limitado a una sola herramienta para la clase virtual, la pizarra. En el diagrama Ishikawa del inicio de este artículo, se aprecian otras, como los modelos de simulación y los mapas mentales que empleamos en nuestras clases y se pueden apreciar en nuestro canal de youtube. Aquí nos hemos querido centrar en la pizarra como una actividad sincrónica. En el siguiente artículo trabajaremos las actividades asincrónicas a partir del Áula Virtual.

(continuará)

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