domingo, 30 de enero de 2022

LA BATALLA DE LAS MASCARILLAS (MASCARILLADOS 2 - 0 DESMASCARILLADOS)

 

Mi media naranja me cuenta la conversación que tuvo con su médico hace unos cinco años: ¿Qué ejercicio practica usted? Camino doctor. ¿Cuánto? No sé, media hora, una hora. ¿Cómo camina? ¿Cómo camino? ¿Camina rápido? No doctor. Camine rápido, camine como si la estuvieran persiguiendo para asaltarla.

Y ahora caminamos juntos y rápido cuando decidimos caminar como ejercicio diario. De acuerdo con mi reloj esta actividad puede quemar más de 500 kcalorías y se logra en alrededor de 90 minutos o algo más de 10,000 pasos. En términos prácticos se trata de tener una actividad física diaria ajustada al almanaque que cargamos y caminar rápido parece ser una buena elección. 

Entonces llegó el COVID19 y la larga cuarentena y no quería creer la lectura que me daba la balanza, y creo que con la mayoría en el país pasó lo mismo si le creemos al colegio de nutricionistas. Pero después de la segunda ola recapacitamos y nos decidimos a salir, primero tímidamente, y luego, ya cuando ganamos algo de confianza, reiniciamos nuestras caminatas rápidas. Pero muchos hicieron lo mismo y ahora vivimos enfrentándonos al peligro de encontrarnos diariamente a los desmascarillados en el camino. Con mi media naranja caminamos entre 50 y 60 minutos alrededor de un parque muy grande, un pentágono, al que le damos un promedio de seis vueltas diarias. La presencia de desmascarillados reduce significativamente la efectividad de nuestra actividad física, porque los tenemos que evitar en todo momento. Son un problema, hasta que decidimos darles batalla.

Existen dos tipos de desmascarillados: los desmascarillados mascarillados y los desmacarillados no mascarillados o desmascarillados puros. Felizmente este último grupo es menor. Lamentablemente el primer grupo es mayoritario.

El parque donde hacemos caminata tiene una relativamente alta demanda de caminantes. La demanda es muy alta en las primeras horas del día, empezando a las 5:30 am y hasta las 9 am. Luego la demanda es menor y sube al empezar la tarde, desde las 3 hasta las 6 pm. La demanda pico es a las 7 am y en las tardes a las 5 pm. Como se aprecia en el mapa de la derecha, se trata de un pentágono irregular. Al interior se cuenta con una piscina, en desuso desde febrero del 2020, una cancha sintética y dos de cemento y mucho verdor y muchos árboles. La Municipalidad de Bellavista le da un buen y frecuente mantenimiento. La mayor parte del tiempo se cuenta con personal de serenazgo. Realmente es una maravilla vivir en esta zona. 

Cada vuelta nos consume unos 10 minutos en promedio. Hemos retomado las caminatas desde hace un par de meses y cumpliendo de manera estricta con las recomendaciones para evitar el contagio. Pero estas recomendaciones parece que fueran dirigidas solo para algunos de nosotros; no valen para los desmascarillados. Ahora y frente a la tercera ola y con el omicron como nueva variante, hemos decidido continuar con las caminatas, siempre con los cuidados necesarios.

La característica principal de los desmascarillados es que no pertenecen al club de adultos mayores, club donde ganamos nuestra membresía hace ya casi una década. La mayoría de los desmascarillados son jóvenes o adultos. Nosotros, los mascarillados, somos minoría. Esta batalla es injusta de partida debido al número de contendientes. Pero nosotros decidimos darles batalla.

Conozcamos primero a los  desmascarillados mascarillados. Es el grupo mayoritario dentro de los desmascarillados. Todos ellos se caracterizan porque usan las mascarillas que no deben usar para evitar el contagio, porque, recordemos, el contagio se produce por la transmisión de aerosoles con el virus. La mayoría de los desmascarillados mascarillados emplea mascarillas quirúrgicas que solo cuentan con tres capas. El problema con las mascarillas quirúrgicas es que tienen una débil ajuste y eso genera una menor filtración. En el caso de las mascarillas N95 y KN95 el filtrado es mayor porque cuentan con cinco capas y un mejor ajuste. Para el caso de las mascarillas de tela el ajuste también es un problema por que generan un menor filtrado. Nosotros empleamos las mascarillas KN95.

De acuerdo con el Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional de los Estados Unidos las mascarillas, bien ajustadas, que brindan mayor protección son, en orden decreciente: La N95, la KN95, las quirúrgicas y las de tela. Lamentablemente en el grupo de desmascarillados mascarillados, con quienes nos encontramos a diario, la mayoría emplea las mascarillas quirúrgicas.

Es importante precisar que estamos describiendo solo a los desmascarillados mascarillados que emplean correctamente sus mascarillas. Falta considerar a los otros, los que no las utilizan correctamente

Aquí tenemos a todos aquellos que tienen el mejor argumento para emplear incorrectamente la mascarilla: "no se puede respirar bien cuando estamos haciendo actividad física" y entonces su mascarilla termina arriba de la boca y debajo de la nariz facilitando la transmisión de los aerosoles con el virus. Pero no son los únicos. A los anteriores se suman los que han decidido hacer la actividad física más intensa y, en consecuencia, tienen mayores dificultades para respirar y deciden respirar por la nariz y también por la boca, y sus mascarillas terminan en el cuello, incrementando la transmisión de los aerosoles con el virus.

¿Cuál es la característica principal de los desmascarillados no mascarillados o desmascarillados puros?

La actividad física como caminar o caminar rápido se dificulta con el uso de la mascarilla. Esta dificultad es mayor para los adultos mayores. La mascarilla reduce el ingreso de oxígeno cuando, al revés, la actividad física demanda una mayor oxigenación. Aquí parece que nos enfrentamos a una alternativa difícil: hacer o no hacer la actividad física. Pero no es tan cierto. En cualquier caso se puede dejar de hacer la actividad física y luego reiniciarla, o también hacerla reduciendo la intensidad de la caminata. Recordemos que el costo de no usar la mascarilla puede ser la vida misma. Nosotros caminamos rápido pero no tanto y hemos llegado a hacer lo que hacemos sin mayores problemas. Es muy probable que si nos proponemos metas mayores, los costos serán mayores. Así que aquí cada quien tiene que administrar sus decisiones para lograr un equilibrio óptimo y sin dejar de usar la mascarilla.

El problema es cuando la actividad física es intensa y la actividad física intensa es la de mayor demanda entre la población jóven y adulta. Y en el caso de los desmascarillados puros no usar la mascarilla es una buena alternativa, tan buena como que es recomendada por la misma Organización Mundial de la Salud. Textualmente:

El problema al que nos enfrentamos es cuando nos encontramos con los desmascarillados puros y los desmascarillados mascarillados en plena actividad física. Si bien ellos tienen derecho a no usar la mascarilla o usarla mal o usar una mala mascarilla, para correr o caminar, no  tienen el derecho de contagiar a los demás. Donde termina el derecho de uno empieza el derecho del otro.

La solución es bastante sencilla: la vía por la que los desmascarillados puros y desmascarillados mascarillados desarrollan su actividad física no tiene que ser la vía por la que los mascarillados desarrollamos nuestra actividad física de caminar o caminar rápido.

Los desmascarillados puros deben emplear el borde de la acera y los desmascarillados mascarillados y los mascarillados la vereda. Y así viene funcionando de manera espontánea con algunas excepciones que son las que han definido las batallas de los últimos días.

La batalla se genera cuando sobre la vereda realizan actividad física los desmascarillados mascarilllados, los desmascarillados puros y los mascarillados. Problema grave.

Nuestra primera estrategia fue muy sencilla, decidimos levantar la bandera de la Paz. Cuando frente a nosotros aparecía el enemigo con todas las intenciones de sacarnos de la vereda, nosotros salíamos de la vereda por cualquier costado. Habíamos pensado que en las siguientes vueltas a ellos les correspondía dejarnos libre la vereda. Pero no fue así.Y ellos pasaban victoriosos y resoplando y esto volvía a repetirse en cada vuelta al pentágono.

Entonces decidimos pasar al ataque. Ataque frontal. El enemigo era el desmascarillado mascarillado y el desmascarillado puro. A la tercera vuelta y justo antes del momento que ellos esperaban que abandonemos la vereda, nos plantamos y empezamos a toser fuertemente. Abandonaron raudamente el campo de batalla. En la siguiente vuelta los desmascarillados mascarillados siguieron en la vereda y se apartaban de ella para dejarnos pasar y los desmascarillados puros abandonaron la vereda y tomaron el borde de la acera. Fue una victoria de 2 a 0.

El borde de la pista es una buena vía y de muy bajo tránsito vehicular, muy apropiada para correr y donde tener mascarilla en el cuello o no tenerla, no genera un mayor peligro de contagio. Y la vereda es un buen sitio para la caminata y correr rápido sin ser una actividad muy intensa y donde el mal uso de la mascarilla se puede evitar alejándose un poco. Lo importante es que todos tengamos claro que los bienes públicos demandan una conducta donde todos reconozcamos mutuamente nuestros derechos.

Y después de 50 minutos de caminata rápida, una caminata lenta por el bosque, luego del 2 - 0, es un final feliz.



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